Archive for 29 octubre 2007

Haikus de otoño

Lluvia de otoño,
en el suelo, las hojas
se desperezan.

Vaga en el río
amarilla una hoja,
sin rumbo fijo.

En los viñedos,
de dulce agua preñadas,
las rojas uvas.

Autora: Botón. Que disfruta especialmente con cada color del otoño.

Nieve de primavera

Ha nevado
en un lugar donde raramente cae nieve,
sin parar, amontonándose con la ventisca.
La nieve lo cubre todo
y cuanto cubre es hermoso.
¿Está preparada la gente para la fealdad del deshielo?
Me gustaría saberlo.

Autor: Fuyuhilo Kitagawa. Lo mismo le ocurre a mi alma sonámbula ¿estaré preparada para la fealdad del deshielo? Me gustaría saberlo…

Serena

Ventana abierta.
El aire me trae suaves
tonos violeta.
Esta tarde tomamos
café con horas lentas.

Autora: una Sonámbula serena, inspirada por los tonos lentos de Li Quingzhao. La lentitud también puede venir con alegría 🙂

Tonos lentos

busco
busco y busco
pero sólo frío y soledad

sólo frío
tristeza y aflicción

incluso un sol templado, repentino,
haría más difícil mi consuelo

tres o cuatro copas de este vino

¿qué pueden contra una larga noche,
contra el furioso viento que se acerca?

ahora que pasan los gansos salvajes
me duele más mi corazón

y es que somos, ellos y yo,
viejos conocidos de antaño

sobre la tierra se amontonan
los crisantemos tristes
ya marchitos y ajados

¿es que nadie ha querido recogerlos?

vigilo la tarde en mi ventana
yo sola
¿cómo podré resistir la oscuridad?

además, de los árboles, una lluvia fina
va cayendo
gota a gota
hasta el anochecer

¿tantas cosas…, tantas,
caben en una sola palabra:

tristeza?

Autora: Li Quingzhao (S. XI)  En sus poemas de “la vejez y la muerte”. Traducción de Pilar González España

Un homenaje

… del norteamericano Billy Collins al haiku de Yosa Buson:

En la campana
del templo, centelleando,
una luciérnaga.

El poema se llama Japón. Aquí va:

Hoy he pasado un rato
releyendo mi haiku favorito,
repitiendo sus diecisiete sílabas,
una tras otra.

Es algo así
como saborear una pequeña uva
-pequeña pero también perfecta-
una vez
y otra vez.

Voy de un lado a otro de la casa
leyéndolo en voz alta,
y las palabras caen,
y el aire las dispersa por las habitaciones.

Junto al silencio enorme del piano,
nuevamente lo leo.
Y lo leo otra vez frente al cuadro del mar:
su ritmo vibra dentro de una concha vacía.

Y me oigo a mí mismo mientras leo,
y entonces lo recito sin oírlo,
y entonces llego a oírlo sin leer.

Y cuando el perro alza sus ojos hacía mí,
me arrodillo en el suelo y lo susurro
en sus blancas orejas.

Es aquel viejo haiku
sobre una campana de metal,
en cuya superficie duerme una luciérnaga.

Cada vez que lo leo,
noto la insoportable presión de la luciérnaga
sobre la superficie de la inmensa campana.

Si recito el poema en la ventana,
la campana es el mundo
y yo soy la luciérnaga que se ha posado en él.

Si recito el poema en el espejo,
soy la férrea campana
y la vida es entonces la luciérnaga
de alas de papel.

Pero después,
cuando todo está a oscuras
y te recito el haiku,
la campana eres tú
y yo soy el badajo que te busca.

Y entonces la luciérnaga
parece una bisagra
que vuela alrededor de nuestro lecho.

Diálogo

En cierta ocasión, Kikaku y Bashô se quedaron contemplando el vuelo juguetón de unas libélulas, hasta que elprimero exclamó:

¡Rojas libélulas!
Si les quitas las alas
son vainas de pimienta.

A lo que Bashô objetó: no, así no, acabas de matar a la libélula. Di más bien:

¡Vainas de pimienta!
Si les añades alas
se vuelven libélulas.

Autores: Kikaku y Bashô, en dos poemas donde el maestro Bashô muestra al discípulo el influjo del Shintô y su carácter divinizador de la naturaleza. Extraído de Hana o la flor del cerezo, de Josep M. Rodríguez.

lo efímero

¿por qué pensé
que las gotas de rocío
eran efímeras?
Sólo porque yo
no yazco sobre la hierba.

Poema de Fujiwara no Koremoto, incluído en el “Kokinwakashû”, antología de 1111 poemas compilada por orden imperial en la capital Heian (Kioto) a comienzos del S. X

Nada se sabe de la biografía de no Koremoto y sólo este poema suyo está incluído en esta recopilación.

Tomada de una selección editada y traducida directamente del japonés por Torquil Duthie.