Archive for the ‘Japon’ Category

Bienvenida, Melancolía

Un mundo sin
pétalos esparcidos
ni nubes que tapen
la luna me privará
de mi melancolía.

Escrito por Saigyô allá por el siglo XII. Todos queremos desembarazarnos de la melancolía… todos menos los poetas. Me encanta esta vuelta de tuerca: ¿sería mejor un mundo sin pétalos esparcidos ni nubes que taparan la luna? ¿Si? ¿No?, en todo caso.. bienvenida, Melancolía 😉

En elogio al zazen (fragmento)

Los seres sensibles son, en esencia, budas.
Es como el agua y el hielo.
No hay hielo sin agua,
no hay budas fuera de los seres sensibles.

Autor: Hakuin (1685-1769)  Abad de varios monasterios, fue una de las figuras más relevantes del Budismo zen en Japón.

Año Nuevo

El humo dibuja
en este momento
el primer cielo del año.

Autor: Issa.
El humo dejó de dibujar cielos para Issa  un quinto día del año nuevo. Murió un 5 de enero allá por 1827…

Autobiografía

Nací en los suburbios de Boloña,
en un estanque de lotos,
cabeza abajo y pataleando al cielo;
el cielo del somorgujo
era para mí una fuente de asombro.
Mi nombre es Queroqué,
título que yo misma me conferí, naturalmente.
Un día fui atrapada en una red
y llevada sin demora a una universidad,
exactamente, al laboratorio Galvani.
Algunos estudiantes (como suele suceder)
susurrando una barcarola, lo pasaron por alto…
Aquella tarde, en el año 1780,
me abrieron con un escalpelo el abdomen
y el mundo concibió la idea de la corriente eléctrica.
Estaba muerta.
Estaba fuera de este mundo,
el cielo italiano era muy, muy hermoso.

“Queroqué la rana” es un poema de Kusano Shimpei, nacido en Japón en 1903. ¡Me encanta! 🙂 Me siento liberada. Y es que el cielo italiano es tan, tan hermoso…

Hojas rojas de otoño

Pálidas parecen las hojas
rojas del otoño ante las olas
verdes de los campos de arroz.

Autora: Kikusha-Ni, monja Budista condiscípula de Chiyo, cuyo nombre significa “choza de crisantemos”.

Fugacidad

Digo ayer
y el hoy ya pasa
y con el río Asuka
la rápida corriente
de los días y los meses.

En estos días, es como si las palabras de Harumichi no Tsuraki me apuntaran directamente.

¿Quién soy?

Ayayayayayayayayyyyy! Que nos van a crecer telarañas en el blog!!!! 😉

A mis visitantes
nunca les respondo
que estoy en casa
porque no estoy cierta
de si yo soy yo.

Y yo no estoy cierta de si he puesto ya este poema de Lady Shônagon… pero es bueno ¡eh!?