Pensamiento de otoño

Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos

de la noche,

Minúsculo puente sobre el torrente, una casa.
Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto,
Sol que cae al poniente:
Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón
herido.

Autor: Ma Tche-Yuan (mediados del siglo XIII)

4 comentarios to this post.

  1. Si, Botón. Como dice Ma Tche-Yuan, el corazón herido nos coloca siempre al borde del mundo. Desde allí, vasta es la perspectiva: se vislumbran ambos lados, las dos vertientes, la cara luminosa y la faz sombría. Por eso el dolor a veces es una bendición.
    Me encantó :-)

    Responder

  2. Qué claro se ve con tu visión, luminosa Sonámbula
    :)

    Responder

  3. El dolor es una bendición maldita. Es quien nos acompaña y nos da la verdad del mundo.

    Responder

  4. Fmop, aunque duela, ésa es la verdad… bienvenid@ a CienPoemasZen :-9

    Responder

Contestar a esta entrada