Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos
de la noche,
Minúsculo puente sobre el torrente, una casa.
Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto,
Sol que cae al poniente:
Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón
herido.
Autor: Ma Tche-Yuan (mediados del siglo XIII)

Publicado por Sonámbula en 6 Diciembre 2007 at 5:12 pm
Si, Botón. Como dice Ma Tche-Yuan, el corazón herido nos coloca siempre al borde del mundo. Desde allí, vasta es la perspectiva: se vislumbran ambos lados, las dos vertientes, la cara luminosa y la faz sombría. Por eso el dolor a veces es una bendición.
Me encantó
Publicado por Botón en 8 Diciembre 2007 at 9:44 pm
Qué claro se ve con tu visión, luminosa Sonámbula
Publicado por fmop en 15 Diciembre 2007 at 8:21 am
El dolor es una bendición maldita. Es quien nos acompaña y nos da la verdad del mundo.
Publicado por Sonámbula en 16 Diciembre 2007 at 10:21 pm
Fmop, aunque duela, ésa es la verdad… bienvenid@ a CienPoemasZen :-9